Hay cosas difíciles en esta vida y una de esas es sufrir un mal de amores. Ese dolor de no tener más a esa persona que tanto llegaste a amar alguna vez, por más que la relación debía terminar porque ninguno de los dos estaba bien y ya no se hacían sonreír. Siempre duele, y pareciera que todo te lo recuerda, una canción, un lugar, un olor…

Es por eso que lo mejor que podes hacer es cuando terminas una relación es que no quede nada en tu casa que sea de esa persona, ya sean regalos o una remera con la que dormías, porque si estas bajón y encima te cruzas alguna de estas cosas el llanto esta asegurado.

Primero si tenes cosas que son de él, devolveselas, y sus regalos van derecho a alguna caja donde no la puedas abrir por mucho tiempo, que alguien alto te la ponga en ese lugar que ni con una silla la podes bajar. Y si fue una ruptura de esas que no queres saber más nada, podes hacer un lindo ritual con tus amigas y escribir una carta con todo lo que sentís y justo con todos esos regalitos que no queres tener ni cerca, hacete un rico asado de verduras y pensa que para algo sirvió jajaja.