Orgullo, Prejuicio y Zombies es una adaptación de la célebre novela de Jane Austen… con zombies. El resultado es una cinta divertida, ecléctica y alocada.

Con la premisa que el título en sí plantea sabemos que estamos ante una versión libre de la novela de Jane Austen publicada en el lejano año de 1813. La arriesgada adaptación está basada a su vez en la novela homónima de Seth Grahame-Smith, publicada en 2009 y resulta mucho más divertida de lo que puede esperarse y también muy ingeniosa al combinar la temática principal de la novela de Austen, con toda y su parafernalia de principios del siglo XIX, las costumbres de la aristocracia británica y la importancia de las nupcias convenientes para el bolsillo y los apellidos, con la sangrienta lucha contra los muertos vivientes y sus consecuencias: sangre, cuerpos putrefactos, huidas, peligros en cualquier camino, cerebros en peligro.

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Esta combinación temática y estética hacen que Orgullo, Prejuicio y Zombies se disfrute en grande. Los sombreros de copa, los guantes de noche, las medias y las gabardinas se combinan con las armas necesarias para combatir a los zombies, en este caso: mosquetes, espadas y una gran destreza en artes marciales orientales. Ah, sí, porque en toda historia de la aristocracia, como bien hizo Austen en su novela, las diferencias de clases son el pan de cada día y en OP&Z las clases altas mandan a educar a sus hijos a Japón y las de medio pelo van a China.

Así, las hijas de la familia Bennet se entrenaron en China, y aparte de abocarse sus labores de costura, pasan la tarde practicando entre ellas sus técnicas de combate. En la cinta la historia original de Austen es respetada casi en su totalidad; esto se agradece mucho y se hace evidente un gran talento y comicidad de los responsables de la película dirigida por Burr Steers, quien además participó en la construcción del guión junto a David O. Russell. Si la idea de combinar zombies a la peculiar y encantadora historia de amor entre Lizzy y Darcy suena chocante, lo es en demasía, pero tanto y en el buen sentido que el filme raya en lo hilarante y divertido.