Tierra, Agua, Fuego y Aire son los cuatro elementos del zodíaco que se dividen en dos grandes grupos. Por un lado el Fuego y el Aire son los considerados masculinos, extrovertidos, accionadores y explícitos. Por el otro la Tierra y el Agua: femeninos, receptivos, nutrientes y pasivos.

Hoy nos encontramos transitando el signo de Tauro, y su elemento es la Tierra es por esto que vamos a ver cómo les va a las mujeres con énfasis en el (pero sin olvidar que de Tierra también son Virgo y Capricornio).

Según la astróloga Beatríz Leveratto sólo basta observar a la tierra de la realidad externa: inamovible, sostenedora, fija y sólida. La Tierra da  personalidades que buscan lo seguro y estable, que se calman repitiendo lo vivido en el pasado y anhelan reproducir lo ya conocido en el tiempo futuro. Suelen tender a priorizar el conservar – las formas y los vínculos- antes que cuestionarlos o plantearse cambios.  La continuidad de las cosas las calma. Valoran lo heredado y tradicional.

Asimismo explica que la Tierra es también aquel elemento donde todos nos apoyamos. Las mujeres de tierra serán responsables, pragmáticas y eficientes. Son aquellas que naturalmente se ocupan de resolver y aportar las soluciones donde otros se amedrentan. Ellas son perceptivas, observan la realidad y rápidamente entienden lo que está sucediendo. Como suelen sentir el peso de las responsabilidades y los mandatos más que ningún otro elemento, su mayor aprendizaje será animarse a reconocer y a habilitar su propia percepción de las cosas superando “el deber ser”. Deben superar la necesidad de que los otros acuerden o les den la razón para no rigidizarse y convertirse en tiranas para que los demás sigan sus indicaciones.

Las mujeres de tierra estarán regidas por tres estereotipos diferentes según sean de Tauro, de Virgo o de Capricornio.

Las mujeres de Tauro: las «estancieras»:

Tauro es tierra fija y posee una practicidad auto centrada y aglutinante. Responden al estereotipo de la «terrateniente» y fijan su entorno según su percepción y sus necesidades. Saben lo que quieren lograr y cómo llevarlo a la práctica; difícilmente cambien de deseo. Las taurinas son sobre todo tenaces, por lo que deberán estar atentas a que esa cualidad no se convierta en tozudez. Su vida es un pasaje para aprender a discriminar perseverancia de obstinación.

Las mujeres de Tauro deben ejercitarse en confiar en su propia y potente solvencia, pues son consistentes en sus emociones y enteras  en su accionar. La firmeza personal puede a veces dificultarles el diálogo o la tolerancia a las ideas ajenas. Sienten que admitir otras opiniones las aleja mucho de su lugar más seguro: su propio centro. Unos de sus mayores desafíos será aprender a escuchar y a flexibilizar sus intensos deseos. Potencia, estabilidad y realismo serán sus grandes talentos.