Anna Carolina Lima, de 28 años, fue a visitar a su abuela y llevó a su perra Luna.

La dentadura postiza de su abuela desapareció, buscaron por un largo rato, sin poder encontrarla, hasta que apareció… Luna estaba usando su nueva dentadura.

«Estaba segura de que ella la había robado -contó Anna-. Cuando llegué al cuarto de mi madre, encontré a Luna sentada en el sillón con los dientes postizos en la boca. ¡No los quería quería devolver! Con esfuerzo, la distraje y se los saqué».

Anna compartió las insólitas imágenes en un grupo de Facebook, donde rápidamente se viralizaron. Por suerte, su familia se divirtió mucho con todo el episodio. «Lo bueno es que a todos les gustan las mascotas, así que todos lo tomaron bien», cerró.