Para aquellos que los lácteos no les caigan muy bien o sean intolerantes a ellos, pero quieran seguir tomando leche hay una alternativa que deberían probar. Y es la leche de almendras, que la pueden usar en batidos, tomarla sola en el té en el café, donde más les guste.

Acá te explicaremos cómo hacer tu propia leche casera de almendras:

Ingredientes:

  • 1 taza de almendras crudas
  • 3 tazas de agua potable, más agua extra para remojar las almendras

Preparación:

Para poder preparar la leche de almendras, más allá de las almendras, es fundamental contar con una licuadora, un colador y un lienzo para filtrar la leche.

Lo primero que hay que hacer es colocar en un recipiente la taza de almendras, cubrirlas con agua y luego llevarlas al refrigerador hasta el otro día.

A la mañana siguiente escurre y enjuaga las almendras. Coloca las almendras hidratadas en la licuadora junto con las 3 tazas de agua potable, si quieres una leche de almendras más espesa usa solo 2 tazas de agua.

Licua primero a velocidad baja y luego a velocidad alta hasta que las almendras estén bien trituradas. Tiene que quedar una mezcla blanca y espumosa.