El reinado sólo le duró un mes al 718 Boxster, es que la firma alemana estrenará en el Salón del Automóvil de Pekín la cuarta generación de uno de los modelos más exitosos de la marca, el 718 Cayman.

El nuevo modelo se dividirá en dos versiones: la básica y la S. La diferencia radica en que en la versión básica contará con un motor de 2 litros y 300 CV mientras que en la S habrá un aumento de 25 CV. El Cayman S, en cambio, acarrea un motor de 2.5 litros y una potencia máxima de 350 CV.

Si bien son similares  en aspecto técnico al Boxster e incluso utiliza sus mismos nuevos motores, tiene en cambio un nuevo chasis que garantiza que la conducción sea más ágil. En tanto que los coupé y roadster tienen la misma potencia.

Como es habitual en Porsche, las versiones automáticas del 718 Cayman están equipados con la caja de cambios PDK de doble embrague y el paquete opcional Sport Chrono que permite acelerar de 0 a 100 en 4,2 segundos. Mientras que la versión básica alcanza una los 275 km/h, el modelo S llega a los 285 km/h. De igual modo aparece el paquete Sport Chrono que permite regular sus modos a través de un mando situado en el volante.

Las novedades continúan y otra de las novedades, quizás la más esperada, es la aparición del programa «Individual» que se añade a los ya conocidos «Normal», «Sport» y «Sport Plus». Este nuevo programa permite el ajuste previo de varios elementos para personalizarlo a gusto de cada conductor. Encontrando un Cayman más ágil. También la dirección sufre mejoras siendo un 10% más directa y la adherencia lateral se ve incrementada gracias al aumento en media pulgada de la anchura de las llantas traseras.

Para los amantes del diseño, el nuevo Cayman nos regala una imagen más vistosa pero al mismo tiempo, si se quiere, más agresiva. Es que su morro ofrece un aspecto más ancho y afilado lo que le aporta una apariencia aerodinámica que subraya su potencia. Completan el frontal unas tomas de aire más grandes y los faros led con luces diurnas de cuatro puntos. La parte trasera también aumenta en anchura y lleva una banda de color negro metalizado con el nombre de la marca entre los dos pilotos. Asimismo en su visión lateral la forma de la línea se acentúa con unos llamativos pasos de ruedas y estribos.

En el mismo orden, el interior apunta a la renovación. En el salpicadero el volante presenta un aspecto más deportivo tomando el diseño del 918 Spyder y en la parte superior se incluyen dos nuevas salidas de ventilación. La conectividad no deja de sorprender ya que encontramos una amplia gama de opciones que se añaden con el sistema de serie Porsche Communication Management.