El cantante se sumó a un partido a beneficio y le hicieron sentir todo el rigor del hockey profesional.

Justin Bieber participó del All-Star de la NHL y enseguida le hicieron notar que se trataba de un deporte rudo. La imagen más clara de esto fue cuando Chris Pronger, jugador de los Arizona Coyotes, estampó a Bieber contra el acrílico y lo dejó ahí por un par de segundos.

Justin se lo tomó con humor: ambos se rieron de lo sucedido y el partido, que contó con otras personalidades ajenas al deporte, siguió como si nada. Luego, Bieber se dio el gusto de anotar: eso sí, lo hizo con el arco libre…