Habrán notado algunos cambios de humor, sensaciones diferentes o mucho movimiento y situaciones fuertes en el final del mes de junio y principios del mes de julio, ésto se debe a los eclipses.

Los eclipses de luna movilizan cuestiones emocionales, son un énfasis en determinada energía y tienen un impacto profundo sobre las aguas de nuestro inconsciente. Esto influye en los sueños, en el cuerpo (sobre todo los líquidos y el sistema hormonal), en las emociones y en la fluidez con la que las expresamos. En estos momentos estarán a flor de piel cuestiones que permanecían ocultas, guardadas, pero que estaban ahí de alguna manera. Sentirlas y sacarlas afuera nos permitirá caminar más livianos por la vida.

Hay que aclarar que muchas veces los días posteriores son los que aclaran ese movimiento interior que ocurre en las horas cercanas al eclipse, y mucho depende de la predisposición interna.

Los signos que se verán más afectados por este eclipse serán fundamentalmente los cuatro cardinales: Aries, Cáncer, Libra y Capricornio.