Personalmente siempre ame la historia de Bridget Jones, una solterona que está enamorada del amor y quiere encontrar a su príncipe azul, con su estilo peculiar y sus kilos de más siempre siendo inoportuna y despistada le da ese toque de humor a una de las comedias románticas más lindas.

Luego de haber encontrado a su verdadero amor Mark Darcy (Colin Firth) con quien tenía planes de casarse y vivir para siempre felices, algo pasó y por eso tenemos la tercera entrega de esta película.

Soltera de nuevo a los cuarenta y tres, decide centrarse en su trabajo como productora de noticias y rodearse de viejas y nuevas amistades. Por primera vez, Bridget tiene todo totalmente bajo control. ¿Qué podría salir mal?

Pero su vida amorosa da un vuelco y Bridget conoce a un irresistible americano (Patrick Dempsey), un pretendiente que tiene todo lo que a Darcy le falta. Inesperadamente, descubre que está embarazada, pero con una particularidad: hay dos posibles padres y no tiene ni idea de cuál será «el afortunado».