“Estilo Ceres”, grupo para el descenso de peso consciente, liderado por las Licenciadas Noelia Morales y Valeria Alvarez nos hablan de “Descenso de Peso”, ¿Leemos juntos?

¿Alguna vez intentaste bajar de peso? Ya sea por estética, salud, incomodidad física, o simplemente te diste cuenta que tu alimentación cotidiana no era saludable y… ¿quisiste modificarla? ¿Cómo te fue? Es probable que tu entorno haya querido ayudarte y por eso hayas escuchado por ahí: “Te tenés que controlar”, “Medite con la comida”, “Cerrá la boca y listo”, “Lo mejor es dejar las harinas”, “Para bajar de peso no hay que cenar”, “Seguí comiendo igual pero “encerrate” varias horas en el gimnasio todos los días” ¿Te sirvieron estas estrategias?… es muy posible que no, o que si funcionaron, el efecto haya sido por muy poco tiempo. Entonces, luego de esta desilusión, empezás a oír: “Pero che, no podes aflojarle…?”, “A vos te mata la ansiedad”, “Pasa que canalizas todo lo que te pasa por la comida”, “No adelgazas, porque no queres” , hasta que aparece una frase muy común y dolorosa: “Lo que a vos te falta es voluntad” y eso nos queda resonando en nuestra cabeza, haciendo eco por mucho tiempo. Nos vamos auto etiquetando bajo esta expresión: “Yo para adelgazar, no tengo voluntad”. Y esto, a la vez nos anula, nos va desmotivando y limitado como para emprender un cambio de hábitos. Voluntad… ¿qué se sabe de este término? Significa: capacidad humana para decidir libremente lo que se desea y lo que no. ¿A caso no decidirías y desearías con libertad cuidar tu salud, tu imagen? ¡Claro que sí! Aunque, también me siento libre cuando como una rica porción de papas fritas… ¿No son esos los permitidos en mi alimentación? ¿No son estos los gustos y placeres que relacionamos con libertad? ¿A caso no sentimos perder la libertad cuando nos restringen cierto tipo de alimento? ¡Lo primero con lo que relaciono una dieta es con impedimento, prohibición!
Parecería que esto de la voluntad, no funcionaria para todos, no lo interpretamos todos de la misma manera, es un termino ambiguo. Es como si existieran dos tipos de voluntades –lamentablemente- contrapuestas. Tengo la voluntad para alimentarme sanamente, y también tengo la voluntad de disfrutar de cierta comida. Tengo el deseo de sentirme mejor, y el deseo por ese chocolate.

Además, aparentemente, nos cuesta más cambiar los hábitos sino estamos muy próximos a sufrir, a padecer algún dolor, molestia o hasta una enfermedad. Cuando el sufrimiento se avecina, ahí sí que cambiamos. ¿Esto es por voluntad? ¿Aparece la capacidad humana para decidir libremente lo que se desea y lo que no? ¿O Lo que aparece es más parecido a obligación, a exigencia, necesidad, urgencia? Ambigüedad otra vez.
Entonces, mi invitación es cambiar esta frase frente a la propuesta para descender de peso o cambiar la alimentación.
Existe un lema muy interesante creado por un famoso filósofo (Epícteto) desde el cual se guían algunas terapias: “Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan de los hechos”. De esta manera, se resaltan las características de nuestros pensamientos por sobre aquello que nos proponemos cambiar y que nos puede alterar.
Podríamos cambiar nuestro propio lema para adelgazar; podría ser: o . Te invito a pensar de otra manera, a interpretar tus cambios de hábitos alimentarios de otro modo, donde pienses en tus metas, en tu libertad de elegir cuidarte, en recapacitar y considerar que dirección queres que tome tu salud, o simplemente pensa en cuidar cada día más a tu cuerpo, como un acto de amor hacia vos mismo.
Quizás hoy sientas que tus voluntades se contraponen, y que restringir un tipo de libertad hoy, es insatisfactorio, pero pensando en mañana, cada decisión beneficiosa para conseguir una mejor alimentación, significa más posibilidades, libertades, decisiones y voluntad en tu hermoso futuro.

Por Lic. Morales Noelia, psicóloga de Ceres- Educación y terapia Psiconutricional.