No se si a ustedes les pasó alguna vez, pero normalmente cuando estas empezando a salir con alguien, tendes a subir un par de kilos.

Y creo que es por una muy simple razón, la mayoría de las citas incluyen comida.

Las excusas para juntarse son; Cenas románticas, desayunos elaborados, meriendas en lugares lindos, salidas a tomar una pinta con papas fritas o simplemente ir al cine y pedir un balde de pochoclos.

Y normalmente no te juntas a comer una ensalada, uno aprovecha la salida a comer para comer algo rico y seguramente poco saludable.

Al menos los primeros tres meses es difícil decir, “no no puedo o no quiero me estoy cuidando”, porque las ganas de juntarse y hacer algo juntos supera al comer bien.

Además el tener pareja ocupa esos tiempos que antes usabas para cocinarte saludable y para ir al gimnasio o hacer algún tipo de ejercicio.

Es por eso que solemos subir un par de kilos cuando estamos empezando una nueva relación, pero no te asustes es cuestión de volver a organizar tus tiempos. Agregar o mejor que todo cambiar tus rutinas y horarios y hacer nuevas, para poder compartir con esa persona sin dejar de lado tu bienestar.