Camila Rajchman finalmente dijo Adiós con tres Luna Park repletos de preadolescentes, adolescentes, jóvenes y adultos que no pararon de cantar y bailar al ritmo de las canciones de Rombai y Marama.

Si bien en un principio se especuló con que  fuese marketing, la cantante del grupo de cumbia uruguaya se despidió del grupo arriba del escenario y anuncio su partida nuevamente luego de las polémicas que causó unas semanas atrás.

“Gracias por todo el apoyo que recibí en el último tiempo”, dijo la rubia. “Les preparé un video”, anunció y se la veía vestida con un mono azul, y acto seguido se proyectó en la pantalla un resumen de su carrera cuyo cierre decía: “Esto es solo el comienzo, gracias por acompañarme”.

Luego, al término de la velada, cuando Márama y Rombai se reunieron en el escenario para cantar el hit que hicieron juntos, “Noche loca”, Camila tomó el micrófono para decir su último adiós: “Muchas gracias Argentina. Este momento me lo llevo para siempre. Chau, chau, chau”.

Rombai se diferenciaba de Marama por tener a Camila, ahora deberá hacer lo suyo y diferenciarse. El cantante de Rombai, que es además productor de Márama, lleva sin dudas la batuta de todo este espectáculo. Canta, entretiene y conduce el show con una facilidad que parece innata e indiscutible carisma. Conoce de timing, escucha a su público y ofrece más.

Durante los recitales que ofrecieron en La Capital los momentos más destacados tuvieron que ver con sus intervenciones: invitó a cantar uno de sus hits, “También”, a su hermano, Alejandro Vázquez, músico de Márama; le cantó a una fan preadolescente un tema nuevo y muy romántico; presentó a Camila Rajchmanen sus últimos momentos frente al micrófono junto a Rombai; y como broche de oro, levantó ovaciones en el cierre junto a Agustín Casanova, de Márama, al son de “Noche loca”.